¿Qué es una polis?


La polis, la forma típica de de organización sociopolítica griega se distingue sobre todo por su carácter urbano. La ciudad era ante todo un lugar donde se reunían los miembros de la comunidad en asamblea, que era la expresión de poder colectivo. A diferencia de lo que sucedía en las ciudades-estado orientales, el centro del poder no residía en el templo ni en el palacio del rey. El centro político y religioso de la nueva ciudad griega era el ágora o el espacio central se encontraba la tumba del héroe fundador y el lugar en el que se reunía la asamblea. Sin embargo, la polis también abarcaba los campos de cultivo adyacentes, la chora, que constituía la prolongación natural del centro urbano. La originalidad de la polis griega viene definida por este carácter compacto e indisoluble que forma el conjunto de ciudad y campo.

Por lo general las poleis griegas eran comunidades de reducidas dimensiones, si exceptuamos los caso de Atenas y Esparta. Ambos estados controlaban territorios que eran muy superiores a la extensión media habitual. El Ática, territorio que ocupaba la polis de Atenas abarcaba unos 1.600 km², y Esparta uno todavía mayor a 8.400. Por contra, una región como Beocia que ocupaba 2.500 kilómetros, estaba repartida en doce poleis diferentes, Fócide, con 1.600 se la repartían veintidós, y por último la pequeña isla de Cos, que paneas contaba con 173 incluía en su territorio tres estados distintos.

Este tipo de comunidades se caracterizaba por lo que los antiguos antropólogos han denominado «una comunidad corporativa y cerrada». Los ciudadanos eran los únicos miembros en pleno derecho de dicha comunidad que tenían la capacidad de poseer tierras. Era, además, un derecho inalienable. Existía también una cierta tendencia a la endogamia, y las instituciones existentes garantizaban una igualdad rudimentaria entre sus miembros. Otro de sus rasgos distintivos era el predominio de lo público frente a lo privado. En una comunidad de reducido tamaño como éstas solo se realizaba a la vista de todos y sólo quedaban reducidos a la esfera de la intimidad algunos actos particulares.

Francisco Javier Gómez Espelosin. Introducción a la Grecia Antigua. Alianza Editorial. Madrid, 2008. p. 49-50

Anuncios

Acerca de Rodrigo Pérez

Profesor de Historia UDLA Estudiante de Magister en Historia Mención Historia Universal UAI
Esta entrada fue publicada en Ciudad Antigua, Estado, Polís, Política y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s