Los griegos conquistados, los romanos toman en estandarte de Occidente


El Panteón Romano fue construido con la fachada de un templo griego

La ciudad-Estado griega perdió finalmente su libertad cuando Roma conquistó a Grecia. La conquista fue precedida por un largo período de anarquía social y política. A pesar de su superioridad cultural y de sus maravillosos trofeos intelectuales y artísticos, Grecia se convirtió en esclava de hombres que ella consideraba bárbaros. En la confusión que precedió y en la apatía que siguió a la conquista romana, los que sufrieron más fueron los mejores hombres, los que todavía conservaban vivos los ideales de la libertad griega. Tales hombres, más que ningún otro, estaban sujetos a ese cambio de actitud mental a que he aludido. Llegaron a desconfiar de la razón: sus ideales eran pisoteados y ellos cayeron en el lodazal de un grosero materialismo o bien buscaron la salvación en las religiones místicas.

Pero esos hombres encontraron sucesores en Occidente, hombres guiados por los mismos ideales y creencias intelectuales y gobernados por las mismas instituciones políticas. La ciudad-Estado griega fue reemplazada por la ciudad itálica y por Roma, jefe de una alianza de esas ciudades. La aristocracia romana tomó la antorcha de la civilización de Grecia y continuó su misión con los mismos lineamientos, a los que añadió, a medida que los ponía en práctica, las cualidades nacionales que le eran peculiares. Pero Roma era más que una ciudad-Estado: era una ciudad que gobernaba sobre un imperio; por cada ciudadano, tenía cientos de subditos. En Roma misma, la aristocracia que había creado la nueva civilización itálica se veía forzada a soportar el mismo conflicto interno que había dividido a Grecia. Mientras Roma luchaba por la hegemonía política del mundo antiguo, la división de clases dentro del Estado quedó en segundo plano o, al menos, no ocasionó derramamiento de sangre. Pero, tan pronto como se adueñó del mundo, el poder de los “mejores hombres”, los optimates o aristócratas, sufrió el asalto de los ciudadanos en general. El grito de guerra era una distribución más justa y mejor de la propiedad, y una forma de gobierno más democrática. Ochenta años duró ese sangriento conflicto y la aristocracia salió de él vencida y desmoralizada. Su lugar fue ocupado por la clase media itálica. A ella sola incumbía ahora el deber de mantener en alto el estandarte de la civilización.

Rostovtzeff M. “Roma. De los orígenes a la última crisis”. Editorial Universitaria Buenos Aires, Buenos Aires, 1977 p. 169-170

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Acerca de Rodrigo Pérez

Profesor de Historia UDLA Estudiante de Magister en Historia Mención Historia Universal UAI
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2 respuestas a Los griegos conquistados, los romanos toman en estandarte de Occidente

  1. impersecto dijo:

    Mhhh igual es simplista, las ciudades estado griegas habían perdido su libertad y autonomía ya con la conquista macedónica, entre eso y la conquista romana se fueron descomponiendo las instituciones de las polis griegas hasta volver a cuestionar lo “griego”…

  2. Rodrigo Pérez dijo:

    La conquista macedónica no duró para siempre, lo que Roma conquistó eran poleis autónomas.

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